domingo, 25 de enero de 2015

Caperucita Roja y el lobo en el 2015.

En esta vida hay dos tipos de personas, los que devoran y los que son devorados, así de simple y así de injusto. Uno intenta pensar que no, que es una exageración general, fruto de los desengaños que nos llevamos y de los palos que recibimos con el tiempo, pero, aunque la esperanza se niegue a aceptarlo, en el fondo todos sabemos que es así. 


No se trata de ser el que devora, sino de no parecer presa fácil, porque lo fácil no se valora, porque desde que tenemos uso de razón nos atrae lo complejo, lo inalcanzable, el lado turbio de la historia. Lo fácil pasa a un segundo plano, se olvida pronto, no nos preocupa, y lo que no preocupa pierde importancia.



Con el tiempo he aprendido, aunque no asimilado, que merece la pena pisar fuerte, aparentar hierro donde hay una coraza de algodón y ser repetitivo. Solo así nos libraremos de ser devorados por la sociedad, una egoísta sociedad que lucha a diario por captar depredadores sociales, individuos que traducen su paso por la vida en forma de números, beneficios y resultados, esos que están el podio de la cima y bucean por el subsuelo de la libertad, esos que triunfan.


No digo que seamos un témpano de hielo, digo que, alguna vez, lo aparentemos. Lo políticamente correcto no siempre es lo mejor, hay mentiras que han sido creadas para hacernos la vida más fácil y es que la verdad no siempre es acertada, ni la mentira siempre es un error del que arrepentirse.

Espero que, en algún momento, recordéis estas palabras y podáis aplicarlas al día a día. Ya nos lo decían desde pequeñitos, el lobo de Caperucita no era más que uno de tantos lobos que pasean a nuestro alrededor, con buena vestimenta, con la mejor sonrisa, que parecen salidos del horno de la dulzura y esperan, pacientemente, hasta que localizan una presa fácil para poder hincar el colmillo. Al final, esta fábula tiene un mensaje directo: el lobo no lo aparenta, pero en el fondo es cobarde, ya que su presa nunca será alguien de su especie, sino aquel que es auténtico, que no tiene intención de pelear ni competir, que va por su camino tranquilamente.

Por eso cuando os crucéis con un lobo, recordad que sus mayores debilidades se esconden bajo su propia coraza, y que cada vez que intente morder a su víctima, está demostrando lo indefenso e insignificante que se siente ante ésta.

Mucha suerte en la jungla amigos, id siempre con los ojos bien abiertos y que vuestro cuento tenga un final feliz...






Emoticono win

lunes, 12 de enero de 2015

Las mil caras que hay en mi



Nos pasamos la vida intentando conocer a los demás, queremos desnudar al otro, saberlo todo acerca de aquel que nos importa, nos gustaría poder mirar por una mirilla para conocer esas realidades que se nos escapan, pero se nos pasa el tiempo y no nos damos cuenta que primero tenemos que conocerlo todo sobre nosotros.
Yo no sé quién eres tú, y quizás tampoco sé quién soy yo, pero hay una cosa que he descubierto. No siempre soy la misma,voy cambiando, como un camaleón, dependiendo de las circunstancias, del día, de la noche, de mi estado anímico y de mis apetencias diarias.
Soy yo, esa misma persona que ayer te quería y hoy te odia, esa que un día lo tiene todo claro y al siguiente solo ve una mancha donde ayer tenía las ideas ordenadas. Soy yo, la que llora cuando ve una película y no derrama una lágrima cuando la come la ira. Soy yo, la que coge al toro por los cuernos cuando lo ve venir y la que, a veces, ha sido toreada en la plaza más inesperada.
Soy yo, la que es dulce y amarga a la vez, la que lo da todo a cambio de nada y la que espera de la nada un todo. Soy yo, la alocada soñadora que sueña despierta y la cruda imagen de la realidad cuando toca serlo. Soy yo, la que se come el mundo cada mañana, pero cuando se desata la tormenta se agarra al timón, esperando no perder el equilibrio.
Soy yo, la que ayer fui, la que hoy soy y la que seré mañana, soy la mujer de las mil caras, de todas y cada una de las caras que todos ponemos, de todos los “yo” que habitan en nuestro interior, de esos desconocidos que aparecen un día, en un momento determinado y nos enseñan una parte nuestra que nunca imaginamos.
Soy yo, alguien que se conoce cada día, que hace un esfuerzo por entenderse a sí misma en cada paso que da, alguien que se pone de acuerdo con todas las esencias que la forman y que disfruta de la experiencia de aceptarse y quererse.
No creas que en toda una vida tendrás suficiente tiempo para conocer al prójimo. Preocúpate de saber quién eres tú, cuáles son tus condiciones y qué hechos te han conducido hasta tu nuevo yo. Y cuando ya te conozcas, solo entonces, permítete juzgar al de al lado.
¿Estás de acuerdo?, Comparte esta reflexión!!



sábado, 10 de enero de 2015

Ser valiente y sincerarse con uno mismo



Una vez me dijeron "el valiente es aquel que no tiene miedo", pero se equivocaron. El valiente es aquel que asume tener miedo, para aprender de éste y a partir de ahí, seguir creciendo personalmente. Es valiente la persona que se enfrenta a sus temores para mejorar, porque sabe que tras ellos se esconden todos los éxitos.


Y con esta reflexión os deseo que la valentía se convierta en el nuevo propósito del 2015!!








martes, 30 de diciembre de 2014

Hasta siempre 2014...




Termina un año y damos la bienvenida a otro. Puede que para muchos sea una noche más, pero para mi no lo es. Mañana comienzan 365 días más de mi vida, en los que habrá alegrías, penas, problemas, buenas noticias, y muchas más cosas, pero hay una cosa que me tranquiliza. Sé que estaré bien acompañada, rodeada de gente que me quiere y a la que yo quiero, que me facilitará mucho el camino, que me ayudará a levantarme cuando me toque caer y brindarán conmigo cuando la suerte esté de mi lado.

Estoy orgullosa de la gente que me rodea, la que yo quiero conmigo, la que yo he escogido para vivir esta aventura, porque cuando cumplimos años, vamos eligiendo las caras que nos acompañarán en la travesía. Si volviera a nacer, volvería a conocerlos a todos, a los que siguen aquí y seguirán siempre, a los que ya no están porque se marcharon de este mundo, a los que estuvieron un tiempo y ya no volvieron más y a los que me dieron una lección de negatividad, porque hasta estos últimos me han enseñado algo muy importante, lo que no quiero en mi vida, y esto siempre es de agradecer.

Mañana, todos comenzaremos un año con las dudas de " a ver cómo se porta", " a ver qué me depara", etc. Yo sólo espero que sea parecido al 2014, quizás no ha sido el mejor año del mundo, pero para mi, hasta hoy, ha sido un buen año. No aspiro a grandes ambiciones, no me pierde la avaricia, sólo quiero seguir caminando con los mismos, sólo pido salud para los míos ( también para mi, claro) y encontrar la felicidad cada día, en las pequeñas cosas. Espero seguir teniendo una razón para sonreír, un sueño por el que luchar, un aliciente que me haga sentir viva

Precisamente, por eso, también quería haceros una reflexión. Mañana, habrá gente que no tenga nada que cenar, que no tenga a quién felicitar, que pase la noche con un frío inmenso, en la calle, en soledad, mirando de cerca la cruel situación en la que hoy se ven. Gente que ya no tiene sueños, que ya no lucha, que tiró la toalla, gente que siente que el mundo paró para ellos hace mucho tiempo. Somos tan inmensamente ricos y a menudo nos quejamos por pequeñeces...mañana todos tendremos nuestras mesas repletas, dormiremos hartos de comer, de beber y no pasaremos frío. Por favor, en la medida que podáis, intentad ayudarles un poquito. Vamos a intentar cederles, aunque sea por una noche, algunos de esos alimentos que nos sobran, vamos a hacer lo posible porque mañana tengan algo que celebrar, porque tengan una razón para sonreír. Si todos llevamos una bolsa con comida a cáritas o a algún centro, o se la damos directamente a los mendigos, estaremos repartiendo un poco de esa felicidad que, a veces, no apreciamos. Yo lo he hecho y me siento triste porque sé que ayudaré a algunas personas, pero sufro por aquellas que no tendrán nada.

Le pido al 2015 solidaridad, comprensión y menos avaricia, porque, probablemente, por culpa de ésta y porque vivimos en un país en el que muchos corruptos han encontrado su paraíso, muchas personas están pasándolo realmente mal.

Que el nuevo año que llega os haga sentir plenos, que encontréis lo que deseáis y sobre todo, que podamos compartirlo juntos, nos veamos más o menos, pero que el 2015 nos guarde buenos momentos que recordar. Yo os añoro a todos, ojalá mañana pudiera reuniros y no me faltara nadie, porque desde luego, cada uno de vosotros ayudáis a escribir mi historia y sin vosotros yo no sería "yo"...

Un beso gigante!!




martes, 9 de diciembre de 2014

Una vez





Una vez vi la cara del odio y la maldad, la sorna y burla de la desgracia, la humillación del prójimo y el desdén de aquel que cree en la superioridad. Sentí pudor, rabia y me sobrepasó un tremendo sabor a injusticia.

Fue hace unos días, mientras un mendigo que caminaba mojado por la lluvia, con la ropa rasgada y el frío en el rostro, se acercaba a una mesa de un pub, en la que había sentado un grupo de indigentes. Ellos eran los indigentes, indigentes de alma, pobres de corazón, mendigos de su innata frialdad. Se rieron a carcajadas de él, de su imagen desvalida, de su aparente estado de delirio.

La risa era malvada, fría e hiriente. Tuve que contenerme para no ir a la mesa y transformar este texto en una conversación, o mejor dicho, en un monólogo reflexivo. Pero me contuve. Hoy, quiero compartirlo con vosotros, y quiero recordarle a todo aquel que va por la vida con aires de grandeza, sin haber sido grande nunca, que la #vida da muchas vueltas y que "a todo cerdo le llega su San Martín", o también que "nadie se va de esta vida sin saber que ha estado en ella", o "cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar".

Por supuesto no le deseo ningún mal a nadie, pero que nadie se sienta libre ni seguro, porque en los tiempos que corren, muchos se han visto envueltos en un drama similar y hay que tener el alma muy hueca para alegrarse del mal ajeno.

Espero que no tengáis que presenciar una situación tan desagradable nunca.

Si estás de acuerdo comparte, para que todos nos concienciemos!

https://www.youtube.com/watch?v=fFItXM-1Z8Y

https://www.youtube.com/watch?v=ZQXU4btog2s



martes, 25 de noviembre de 2014

Hace mucho tiempo






Hace ya mucho tiempo que no me preocupa aquel que me hace sufrir, hace ya tiempo que espero detalles sólo de aquellos de los que recibo, hace ya tiempo que aprendí a actuar sin pensar en el que dirán, hace ya tiempo que tomo mis decisiones sin importarme la opinión de terceros.

Hace ya tiempo que comprendí que el rango de personas importantes en tu vida es una elección y no una obligación, hace ya tiempo que dí una patada a la negatividad y me subí al tren de las buenas energías, hace ya tiempo que no me preocupa una crítica porque en ellas me apoyo para mejorar cada mañana, hace ya tiempo que no hace daño el que quiere, sino el que puede.

Hace ya tiempo que dejé de creer en las eternas promesas, hace ya tiempo que me di cuenta que lo único que vale en esta vida es el hecho y las palabras al viento se pierden entre las nubes. Hace ya tiempo que descubrí que no hay que lamentarse por tropezar en la misma piedra y entendí que no todos aprendemos al mismo ritmo.

Hace ya tiempo que nadie me hace sentir culpable por nada, porque para eso sé que tengo una conciencia. Hace ya tiempo que corro en la carrera de la vida sin poner zancadillas al de al lado, porque la meta de otro poco me importa. Hace ya tiempo que no me callo lo que no me gusta, porque me he dado cuenta que la sensación al desahogarse es tremendamente placentera.

Hace ya tiempo que sé que todo llega en la vida y el que cree que no llega, se estrella. Hace ya tiempo que rechacé las competiciones de superioridad, pues no tengo nada que demostrar al vecino, sólo demuestro a la gente que se lo merece. Hace ya tiempo que no sonrío cuando alguien me cae mal, porque eso perjudica seriamente mi salud.

Hace ya tiempo que vivo pendiente de mi vida, porque me gusta ser quién soy y presumo de ello. Hace ya tiempo que sé que es imposible agradar a todo el mundo, pero nadie ha dicho que tengamos que hacerlo.

Hace ya tiempo que arriesgo para intentar, no para ganar o perder. Hace ya tiempo que disfruto de los pequeños momentos, porque esperar un gran momento destruye el presente. Hace ya tiempo que no revelo mis sueños, los siento y apuesto por ellos en silencio.

Hace ya tiempo que sé que las explicaciones hay que dárselas a uno mismo y a nadie más. También sé que el NO puede transformarse en sí, sólo es cuestión de darle a cada día su afán.

Hace tiempo que me siento libre, mucho mejor,y estoy en paz conmigo misma. Probadlo: Espabilar no siempre es tan malo. La autenticidad es un privilegio. No permitas que nadie apague tu luz.

Si os ha gustado compartidlo, para que esta terapia llegue a más gente!!


martes, 18 de noviembre de 2014

La mirada que delata


La esperaba, como cada tarde, en ese banco que había frente a su trabajo. La esperaba tejiendo pensamientos, pero ella no se detenía. Cada día la veía pasar de largo, se alejaba con el ritmo ligero del tacón, a la velocidad del mundo que sigue girando como una noria, pero él tenía la esperanza de que un día ella se detuviera, sus miradas se cruzaran y saltara la chispa. Sin darse cuenta, ardió en una pasión imaginaria, amó cada uno de sus pasos y se perdió en la lejanía del deseo. Pero un día todo cambió. La silueta de aquella mujer, creció. En el horizonte vislumbró dos sombras, dos cuerpos que se reflejaban en el asfalto, dos almas que se habían atrevido a encontrarse, una cita que había retado al valor y entonces comprendió que de nada sirve amar sin sentir mariposas, sin jugar con el fracaso, sin temer al no.

Dicen que ahora vaga por las calles, camina por la acera con aire misterioso, perdido entre sus pensamientos, buscando la oportunidad de mirar a los ojos, de reconocer a otra viajera que ha dejado pasar un tren y está deseando conocer su próxima parada. Dicen que pronto se reconocerán, porque las almas que se buscan terminan encontrándose, aunque hay que bucear en muchos mares para llegar hasta ellas.

Dicen que cuando ella aparezca la reconocerá, vendrá acompañada de un gran tumulto que camina con prisa, que no tiene tiempo para mirar alrededor, que mira el reloj contando los segundos que lo separan del presente cercano y que solo ella podrá detenerse.






miércoles, 15 de octubre de 2014

Una taza cargada, por favor: "lo que enseña un café"





La última vez que lo vi me contó que su vida iba bien, por fin se había dedicado tiempo, ese tiempo que nunca tuvo, que jamás necesitó. Pero nada es eterno, había llegado ese momento en el que el alma dijo basta y tuvo que aprender a ser egoísta, a dejar de pensar en los demás y a dedicarse a quererse. 

Tenía por delante todo un reto que cumplir, enfrentarse a sí mismo. Me dijo que no hay mayor enemigo que el miedo, el miedo que nosotros mismos nos creamos, las barreras que sacamos de la nada y los límites que cortan nuestras alas. Lo escuchaba atentamente, mientras me parecía estar escuchando a un maestro de la vida, a un ser importante, que el día de mañana marcaría un antes y un después en la historia del mundo. Pero no era ningún filósofo ni ente diferente, era uno más, entre toda esa civilización que lleva años perdida, entre todas esas siluetas que a menudo corren persiguiendo un horario, una rutina, unos sueños prefabricados y un estereotipo de vida. Lo hacen sin ni siquiera pararse a pensar por qué lo hacen. No lo saben, nunca lo han pensado. Han aprendido bien esa lección moral para la que somos educados desde niños, y nada más ha importado. No se han preguntado quiénes eran ni qué querían ser, simplemente, han sido, se han dejado llevar por una marea alterada, por el vaivén de un temporal.

Muchas veces. nos sentimos perdidos, sería imposible decir lo contrario, no sabemos ni qué queremos realmente, tememos a equivocarnos, a no conseguir ninguno de esos sueños, a ser juzgados por los que más nos quieren y esperan mucho de nosotros, y entre todas esas pesquisas nos perdemos la pista. Dejamos de recordar lo que fuimos, qué dejamos atrás, cuál fue el día en el que firmamos un contrato con la vida, un contrato estereotipado y una condena para no destacar, para no luchar, para no pelear.

Hablando y hablando, también me confesó haber cogido al toro por los cuernos, haber puesto sus cimientos patas arriba, sin saber con seguridad si acertaba o erraba. "El instinto nunca falla", me decía. "Debemos oírnos a nosotros mismos". Yo pensaba que tenía ante mis ojos un tipo valiente, un ganador, porque cuando uno lo arriesga todo, nunca puede perder, sólo puede tener más o menos suerte, pero perder es imposible. Pierde el que no lo intenta, el que carga con un sentimiento de culpabilidad bastante grande, el que se arrepiente por haberse dejado llevar por lo "común".

Nacemos para conseguir unos objetivos y la sociedad ya ha decidido por nosotros cuáles son. Vivimos para estudiar, luego trabajar, tener una pareja, casarnos con nuestra pareja, tener unos hijos y envejecer con alguien al lado, mientras que aparecen esas arrugas en el rostro, que indican que el tiempo ha pasado. Pero yo me planteo, ¿por qué juzgamos con tanta facilidad las decisiones ajenas?, ¿qué pasa si en mi vida, en mi camino, en mi presente y mi futuro yo quiero arriesgar?...

Dando vueltas al mismo eje, llegué a una conclusión clara: las opiniones son sólo opiniones y no deben influir en nuestras decisiones ni en nuestra forma de ser. Cuando nos perdemos, necesitamos encontrarnos, preguntándonos a nosotros mismos, y a veces no tenemos respuesta. Lo importante es tomar decisiones con seguridad, sabiendo que vamos a encaminarnos en lo que realmente queremos y si fallamos o acertamos poco importa. Apostar por lo que creemos, a veces, no es tan malo, porque aquel que pone trabas a una persona que apuesta, significa que no es valiente, y este mundo está hecho para los que van más allá, para aquellos que buscan el camino difícil, para los que no se conforman con lo que hay, sino que quieren que haya.

Y cuando te lamentes porque pensabas que llegarías a ser ese alguien importante, que harías grandes cosas y creas que no las has hecho, recuerda que sigues luchando por todas ellas y creer en todas y cada una de ellas, te hace grande, pues lo común es sucumbir ante lo seguro, pero la incertidumbre no la quiere nadie.

Para presumir hay que sufrir y para vencer hay que intentar.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Un viaje para aprender






Hoy, sentada en un autobús, voy perdida entre la muchedumbre. Muchedumbre que asiste, con prisas, a una cita con su rutina. Las caras no son muy alentadoras, las ganas se revuelcan por el suelo y la indiferencia y el desgaste del ayer, se dibuja en cada rostro. Me pregunto cómo es posible que el ser humano llegue a ver la vida como una página más, de un libro que tenemos que leer por obligación, porque esa es la sensación que me transmite lo que veo.

Intento no dejarme llevar por un pesimismo desbordado y observo los pequeños detalles que merecen la pena dentro de este vehículo. Una chica sonríe, mira el móvil y escribe sin parar. Debe tener unos veinte años, la edad perfecta para sonreír mientras se mira el móvil, para mirar este artilugio cada cinco segundos y convertirlo en el centro de tu universo. Evidentemente es un chico, alguien que le provoca tantas sonrisas como lágrimas, alguien que le acelera el alma y arranca el motor de su adrenalina, ese amor loco que todos tenemos a los veinte años, ese inocente coqueteo que abre las puertas de la máxima lujuria, ese aprendizaje sin fin en el que nos movemos y que, algún día, perece, como todo lo que vale la pena en esta vida, ese amor que te deja porque anoche se bebió unas copas de más y se perdió entre los pechos de una chica de la noche y ha comprendido que no está preparado para atarse. En definitiva, algo que sólo se siente de un modo frenético, a esa edad.

En la esquina, sentado solo, hay un chico algo más mayor. Tendrá unos 28 años. Vestido de chaqueta y corbata, se desabrocha la misma con desdén, quizás con ansias de deshacerse de esa vestimenta que ya requieren cuando vamos soplando las velas de la tarta. Resopla y mira el reloj, buscando que llegue esa hora exacta en la que por fin llega a casa, va al gimnasio y está con los suyos. Su imagen es el vivo retrato de una responsabilidad no deseada, pero asumida.

Justo detrás de este chico, hay una señora mayor con su nieta pequeña, la cual habla con su abuela sin parar, contándole todo lo que ha hecho en el colegio, con un gran entusiasmo, se llama entusiasmo por vivir. Porque cuando uno no ha vivido, tiene miles de preguntas y muchas incógnitas que merodean constantemente por su pequeña cabeza, esa que quiere experimentar el futuro, sin saber que éste llegará de todas maneras. La abuela ríe a carcajadas. Sí, se lo que estáis pensando, ella está en otra fase. Se nota que su vida se llena cuando su nieta le relata lo que ha aprendido en clase, o le revela sus grandes sueños, esos que cambiarán a medida que la vida le demuestre cuáles serán sueños y cuáles realidad.

Y entre tanta gente, cada una con sus circunstancias e historias personales, yo, una pasajera más, pero no menos importante. Una figura insignificante para ellos, que les agradece haberme servido de inspiración. Soy una silueta que observa y aprende, porque todavía queda en mi algo de esa niña que cuenta sus sueños a su abuela y al mundo. Aún conservo esa pasión por vivir y experimentar mucho más.

Nunca dejéis de observar, porque esas respuestas que buscáis se pierden por vuestro alrededor. Y ya me despido, ha llegado mi parada, se llama "Los obstáculos están creados para obstaculizar, no para impedir. El camino continúa, siempre hacia adelante".

Esta es mi historia del autobús, ¿cuál es la tuya?...



sábado, 27 de septiembre de 2014

Tic tac...




Esta tarde oscurecerá y mañana volverá a amanecer. El viento robará miles de sensaciones mezcladas con sentimientos, de personas que se han cruzado en el sendero, sin ni siquiera darse cuenta. Y en ese lugar, parecerá que el tiempo ha parado. Para alguien, mañana no existirán los problemas, la angustia o la incertidumbre.

Quizás mirando al mar aclare sus ideas, quizás encuentre las riendas de una vida que nunca cogió, o tal vez anochezca con la más sugerente de las tentaciones. Y aunque parezcan realidades lejanas o ajenas, no son más que retales de vida, trocitos de destino, sones de melancolía que vagan por algún lugar del mundo. No sólo por este rincón que hoy recuerdo, sino por todos y cada uno de esos lugares que dejamos atrás, mientras el tic tac de nuestro ritmo sigue sonando.


Y tú, ¿oyes el tuyo?...

#Vida #rincones #rinconesdelmundo #mundo #playa #reflexiones#pensamientos#melancolía

martes, 16 de septiembre de 2014

El olvido del ayer







Parece mentira cómo pasan algunas personas por nuestra vida, parece mentira que existan seres capaces de guardar el ayer en una caja bajo llave, que el pasado se desmenuce en la memoria, se evapore en la nada, como si los recuerdos no fueran el más preciado tesoro que tenemos y tendremos.


Cuesta comprender las razones que llevan a una situación de olvido, sin motivo ni razón, pero a veces llega y se lleva por delante todo lo que de buena fe, un día ofrecimos. Se pierden los sentimientos, se pierde la esencia de la vida. Aún no hemos terminado de entender que nacemos gracias a una oportunidad, que somos una especie afortunada, pues podemos sentir, experimentar con nuestra alma y ser conscientes de ello. Hemos venido para aprender, para mejorar y para aprovechar, pero no todo el mundo es capaz de darse cuenta.

Lo peor de la vida es que un día acaba. Sí, todo tiene su fin, por muy duro que nos parezca, por muy lejano que veamos el túnel, en un momento puntual, llegará, como ha llegado todo aquello que siempre has esperado, y lo ideal es que cuando llegue, tengamos la conciencia limpia, estemos satisfechos con nuestras decisiones y sintamos un profundo amor hacia todo lo sentimental que dejamos en este lado. De nada nos servirá la riqueza mundana ni el éxito, ni siquiera el poder, porque todos caminaremos hacia la misma ruta.

La cuestión es cómo lo hagamos, la diferencia está en el arrepentimiento que sintamos y hayamos callado, en las veces en las que nos haya ganado el orgullo o nos hayamos dejado llevar por el rencor, esas armas poderosas que matan lo esencial, convirtiendo el hoy en la única verdad, verdades a medias, pues siempre queda en nosotros esa huella del pasado, esa cuna en la que nacemos, esas personas que marcaron nuestra vida e influyeron en nuestras decisiones, aquellos que nos cogieron la mano en los peores momentos y rieron al unísono de nuestras carcajadas en los mejores, esos incondicionales que, un día desechamos de nuestro lado, como si no formaran parte de lo que hoy somos. Es dañino pensar que actuamos así cuando creemos alcanzar alguna estúpida cumbre, cuando creemos que ya no los necesitamos, es dañino, incluso egoísta.

Qué pena, qué forma de malgastar esa dulce oportunidad, qué lástima cargar con una mochila de pesares, de pensamientos infinitos, de porqués, de condicionales sin respuesta.  Las personas con las que nos cruzamos siempre tienen algo que enseñarnos, incluso a veces somos lo que somos, sin saberlo, gracias a ellos. Todo forma nuestro yo, hasta el más mínimo detalle. Todo el mundo tiene ayeres perdidos en lo más recóndito del limbo, ayeres que queman y que yacen en lo más profundo del interior.

Todos deberíamos valorar lo que realmente importa, porque mañana puede ser tarde y el peor castigo que existe es el arrepentimiento, es lo más triste y a la vez lo más sincero. Os invito a todos a reflexionar con estas palabras, para que enfaticemos lo que si importa, el aspecto sentimental, ese que debería guiar nuestros pasos y que tanto necesita el mundo para poder girar correctamente.

Que tengáis una feliz tarde...

jueves, 11 de septiembre de 2014

La enseñanza de la vida


Hoy, he leído una #reflexión de un conocido sobre las #caretas, ese elemento que acompaña a esas personas que se avergüenzan de ser quiénes son y eligen una máscara para jugar a lo que anhelan ser.

 Lo bueno o malo de jugar a disfrazarse, es que tarde o temprano, hay que guardar el disfraz. Cuando se quedan desnudos por primera vez, duele. La próxima careta con la que nos encontramos, sorprende, pero cuando amontonamos unas pocas, nos damos cuenta de que hay que valorar más a esa gente real, que desnuda el alma sin complejos, sin miedos ni falsas ambiciones. 

Conservemos esas personas y pensemos que los desengaños son parte de la lección. 

Buenas noches!!

Elegir correctamente, esa eterna duda...




He visto esta imagen circulando por la red y no he podido evitar reflexionar sobre esta inteligente frase:

Os invito a que os propongáis seleccionar a esas personas que nos rodean cada día. Algunas nos endulzan cada segundo, otras nos dan una de cal y otra de arena, y otras nos dan más pesares que alegrías. No siempre podemos librarnos de todas ellas, pero lo que si podemos es elegir el tipo de relación que queremos tener, si se trata de una relación estrecha, íntima, cordial, distante, fría o inexistente.

Aunque no siempre nos damos cuenta, hay seres que nos rodean, contagiándonos de una creciente negatividad, que sólo podemos frenar cuando movemos ficha y cambiamos de posición a esa pieza que no nos aporta nada.

Nunca tengáis miedo de ser selectivos con aquellos que os van a acompañar en este viaje. Porque cuando viajamos, nos preocupamos de elegir la compañía adecuada para vivir una experiencia grata e inolvidable. Y eso, amigos, es la vida, un gran viaje, en el que nosotros marcamos los límites.


martes, 26 de agosto de 2014

Comienza la cuenta atrás...


Algo se acaba, lo noto en cada partícula de aire que me roza, en el color del cielo y en ese viejo plumero que crece en el jardín de mi tía, cuando llega el final de Agosto. No es una estación, no es una época estival ni el fin de las vacaciones, es, para mí, un año más.

Es el fin de una etapa esperada cada año, el despertar de un paraíso en el que no existe el tiempo porque cada verano, su magia te devuelve al pasado, parando todos los relojes y alejándote de cualquier atisbo de estrés o realidad diaria.

Habrá que volver a esperar un año para tomarnos esa cafela cada tarde, para volver a perdernos con las viejas amistades, mientras nos ponemos al día y apuramos las tardes de playa como si no hubiera un mañana, para hincharnos a comer pipas con un gin tonic en la mejor compañía, para asistir a esas barbacoas que saben a gloria, para disfrutar de la familia, por todas aquellas veces que no podemos hacerlo durante el resto del año, para buscar ese horizonte que nos regala Doñana, que nos incita a descubrir sus nuevos rincones, llenos de dunas y montañas de belleza, habrá que esperar para sentir el olor del mar cuando abrimos los ojos por la mañana, para trasladarnos de Agosto a Enero, cuando llega esa ola de frío a partir de las ocho de la tarde, para volver a mi restaurante favorito, ese en el que me siento como en casa, ese en el que siempre hay una mesa para mi, un plato exquisito y un cálido abrazo.

Y lo más importante y lo que más miedo da, espero que el próximo año sigamos todos aquí, todos esos que aportan su granito de arena para que desconectemos, para que volvamos a ese lugar en el que hemos crecido, para que, durante un tiempo, no queramos saber más allá del hoy, porque no necesitamos nada más que el presente. Dentro de un año, los benjamines de la familia ya no serán tan pequeños, y ya no celebraremos el cumpleaños de dos niños, sino de dos adolescentes. Los que ayer correteaban cargados de inocencia, empezarán a vivir experiencias desconocidas, y comenzarán a vislumbrar ese otro lado de la vida.

Este palacio de sueños, con vistas al mar, se irá vaciando poco a poco, mientras yo aguanto esa inevitable emoción que me inunda cuando se aproxima Septiembre, un golpe de melancolía incontrolable, un suspiro que me hace recordar que aquí siempre tendré una caja de recuerdos que volver a empezar. Porque siempre podemos volver, pero la alegría del verano se esfuma con el ritmo de las olas, no es lo mismo. Feliz fin de Agosto para esos nostálgicos que me entendéis...

viernes, 18 de julio de 2014

Vacaciones en familia: cómo no morir en el intento...




Empiezan las vacaciones y con ellas, para muchas familias, empiezan los problemas. Y es que no todo el mundo puede disfrutar de unas vacaciones de ensueño, para muchos, empieza la pesadilla. Porque lejos de poder descansar, relajarse o irse lejos y desconectar del mundo, hay quienes tienen que pasar estos días con esa familia política que, a veces, se atraviesa para algunos desafortunados.

Las casas de verano suelen ser con familias al completo y ahí es donde está el problema, que si la infatigable suegra , el cuñado de turno, la prima que nadie aguanta o los sobrinos que sólo saben gritar a la hora de la siesta. Y está claro que con este panorama, uno desea volver a la rutina, pero de nada sirve cargarse de estrés y no aprovechar una ocasión ideal para pasarlo bien y disfrutar con aquellos con los que si nos apetece pasar unos días diferentes.

Hasta para estas situaciones, es importante el protocolo, de hecho, creo que es vital, porque debemos seguir unas normas, si no queremos fastidiarlo todo y volver al trabajo peor de lo que nos fuimos. Lo primero que tenemos que hacer es mentalizarnos de la importancia que tiene cultivar la paciencia. Esto es un consejo que debemos seguir, porque de él puede depender el camino que tomen los acontecimientos. No entrar en discusiones ni en polémicas puede ser el mejor de los aciertos, intentando siempre estar en un segundo plano y manejar la sartén por el mango. Si no entramos en provocaciones, no entraremos al trapo, que es de lo que se trata. Sí, sabemos que resulta difícil, cuando la convivencia no es del todo agradable, pero se puede. Lo más importante es pensar que sólo serán unos días y no podemos permitir que crispen nuestros nervios. Nosotros en nuestro sitio.

Otro detalle importante es la conversación previa que tenemos que tener con nuestra pareja, lo cual significa que, si viajas en familia al completo, tenéis que sellar previamente vuestros ratos de intimidad. Cumplir con la familia está bien, pero las hay tan pesadas e intensas que pueden terminar por tener un gran peso en nuestra relación y eso es lo que tenemos que evitar a toda costa. Es natural que  haya situaciones en las que haya que cumplir o no podamos evitar, pero de ahí a pasar todo el verano cargando con todos los miembros al completo, hay un abismo. De eso nada. Si vais en pareja, hay que buscar tiempo para estar solos, para dar un paseo por la playa, para ir a tomar algo, para ir a cenar juntos, porque no podemos perder la cabeza y siempre hay que recordar que hemos elegido a la otra persona, no a toda su rama sanguínea. Si delimitamos estos puntos, de entrada, puede ser mucho más fácil convivir con más gente, sobre todo, si nuestra pareja ya está al corriente de nuestra opinión sobre nuestras “vacaciones”.

La suegra, ese ser con opinión. Sí, lo sabemos, ellas siempre saben de todo y siempre tienen algo que opinar, pero no podemos dejar que nos afecte, lo mejor es prestarles atención y aplaudir sus propuestas, siempre sin asegurar que vayamos a cumplirlas. Estos días en los que las familias se reúnen, muchas suegras del mundo aprovechan la ocasión para intentar apropiarse de los hijos, es como un volver al pasado para ellas. Esto suele pasar, no es nada grave, pero en este caso son los hijos los que tienen que poner una barrera para no desesperar a la pareja. Escuchar y afirmar suele ser la mejor respuesta en la mayoría de los casos, así terminamos antes y nos ahorramos un culebrón. Se llama técnica del sí pero no, que ellas crean que sí y nosotros hacemos el no.

Planear con la pareja  actividades sin comentarlo en público. Esta puede ser una buena opción para escaparnos de la casa, sin que nadie se apunte al plan y sin tener que dar demasiadas explicaciones. Por supuesto, hay que matizar que estamos dando indicaciones para aquellos que se encuentren con familias insufribles, que si el caso es todo el contrario, pues ala, a disfrutar todos juntos. Si no es tu situación, ésta puede ser otra solución a tus problemas. Planea actividades cada vez que puedas, y hazlo sólo con tu pareja. Lo ideal es planear el día fuera, ya sea en la playa, o visitando algún lugar, etc. Si se sale temprano, mucho mejor. Y si están todos dormidos, mejor aún. Se deja una notita y se toma rumbo al nuevo destino.

Ser impulsivo en estos casos, no siempre es bueno. Hay que pensar dos veces, aunque lo que tú quisieras fuera contestar un improperio, sabemos que no es buena idea. Hay que aprender a morderse la lengua, total, si lo hacemos a diario, en miles de situaciones, qué más da probar una vez más… además, probablemente, decir lo que piensas caiga en saco roto, así que no merece la pena hacerlo. Sé inteligente y sopesa tu respuesta.

Recordad. No hay pasos exactos pero lo más importante es: paciencia, no entrar al trapo, pensar las respuestas antes de darlas, buscar nuestra parcela de intimidad, hablar con la pareja previamente sobre el enfoque que queremos dar a las vacaciones, hacer la táctica del “sí pero no” con la suegra, cuñado o primo molesto y planear actividades lúdicas en pareja y sin decir nada. Esto no asegurará el verano de vuestra vida, pero al menos ayudará a que no sea “el verano” . Sigue estos consejos  y recuerda la frase que dice un proverbio persa: “La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”…







jueves, 17 de julio de 2014

Propósito de la semana


Perder la energía sólo por aquello que sea absolutamente imprescindible y de vital importancia. Aprender de las malas costumbres no siempre es malo. Robar un poco de esa tranquilidad ajena y aplicarla a nuestra vida. Hacer uso del " si tú no, yo tampoco" y vivir alegremente, queriéndonos a nosotros mismos, buscando nuestro bienestar. Buenas noches!!!!

Hace ya un año...


Hace ya un año que te mudaste a tu nuevo hogar, a una nueva dimensión, muy lejos del mundo en el que te conocimos. Tu ausencia dejó un gran vacío en la familia, pero el reloj no se detuvo y la vida siguió con sus alegrías y sus pesares. Espero que allí seas alguien muy importante, como lo eras aquí para tantos. 

En la tierra, seguimos recordando ese mensaje que sólo un luchador como tú, podría haber dictado. No sé si lucharemos contra los obstáculos con tu entereza y fuerza, pero desde luego, tu ejemplo fue toda una lección de vida, una muestra más de la generosidad que te caracterizaba. Por si fuera cierto ese rumor que afirma que en tu mundo y en el mío, existen las conexiones extrasensoriales, aprovecho para dirigirme a ti y te doy las gracias por haberme visitado en algún sueño y haber alumbrado alguna que otra noche, porque como tú me dijiste una vez, mientras dormía; nunca te fuiste, porque siempre has estado aquí . Y creo que llevas razón, sigues aquí, porque tu luz del ayer sigue brillando en el presente. Espero que vaya bien por allí arriba.

 Tu sobri.

lunes, 9 de junio de 2014

SILENCIO


Una vez me dijeron que es más valioso lo que callamos, que lo que contamos. ¿Por qué será que tiene tanto valor el silencio?, ¿quién ha dicho que el silencio no viene acompañado de alguna melodía?, ¿por qué es tan sincero, transparente o fiel?, en él encontramos las mayores demostraciones de amor, los pensamientos más veraces o la inocencia más impúdica. Y claro que tiene una voz, la voz más profunda que hay dentro de cada uno de nosotros, la del alma, esa misma que nunca se calla, que no nos abandona, que no descansa. Por eso, quédate en silencio, que quiero escucharte con atención...

jueves, 15 de mayo de 2014

NO ES QUE HAYA QUE SOÑAR...ES QUE ESTOY SOÑANDO, QUE NADIE ME DESPIERTE.



Vivir la vida sintiendo el presente, es el regalo que nos da cada amanecer. Venimos aquí para apreciar la felicidad, para buscarla o al menos para sentirla. No tenemos el poder de cambiar nuestro futuro, ni de tomar las decisiones adecuadas, pero si tenemos el poder y el derecho de degustar nuestros pasos, sin que nadie pueda enturbiarlos, sin que la opinión mediocre apruebe o rechace nuestras elecciones.

He comprobado que existen dos senderos, el sencillo y el difícil. Este segundo genera polémica, y el primero llama a la simpleza de la crítica, ese vulgar juez que condena todo aquello que nunca se atrevió a hacer o que no tuvo la suerte de conocer. El éxito o el fracaso propio no tiene definición, lo que importa es cómo te sientes tú, creer en tus deseos y jugar tanto en la victoria, como en la derrota, porque eso es la vida, amigos. Eso y acostarse cada noche lleno de satisfacción, sin más motivo aparente que no sea el de tu propia conciencia.

Nadie ha dicho que hayamos nacido para tocar el éxito, hemos venido a este mundo para aprender, para caernos, para levantarnos y para rodearnos de esas personas que nos hacen la vida más dulce, y sólo a esos seres debemos escuchar. Pero no todas las mentes comprenderán estas palabras. No es que haya que soñar, es que la vida es un sueño, y unos son más reales y otros más inalcanzables, pero siempre son nuestros, y como dice Ana Torroja: " ¿quién detiene palomas al vuelo?"...

Espero que tengáis un buen final de semana y empecéis la venidera con este texto grabado a fuego, y nunca olvidéis que no hay mayor éxito que haber intentado hacer de la ficción una realidad y de la realidad una ficción...y lo demás no importa.

miércoles, 23 de abril de 2014

Para siempre entre páginas...





Si lo material no muere, si las palabras que se dicen no se pueden borrar, y lo escrito, escrito queda, García Márquez aún no se ha ido. Y puede que nunca lo haga. Siempre habrá un lector que lo haga renacer cada vez que recuerde aquella vez que leyó Cien años de soledad, siempre habrá un suspiro que se perderá cuando llegue ese momento de cerrar un libro suyo, de analizar esa moraleja que siempre nos atrapa cuando entendemos el verdadero sentido de la literatura, esa conclusión final que, sin apenas percibirlo, ha tomado muchas de las decisiones más importantes de nuestra vida. Habrá quién recuerde esa obra que le ayudó a dar el salto que su yo pedía a gritos, ese escritor oculto que todos llevamos dentro, y que en silencio le admira y toma como inspiración, ese aprendiz que encuentre ese estilo que lo convierta en único, y en definitiva, siempre tendremos su riqueza expresiva, esa forma en la que las palabras no se unen, se fusionan, dando sentido a un cúmulo de frases, que todos necesitamos, pero no siempre encontramos.

He leído un artículo que recoge alguna de sus frases más célebres, y es que entre tanto texto, se pierden auténticas maravillas,vocablos, bañados de morfología, que disfrazan ese eterno anhelo que todos buscamos como locos cuando empezamos un libro, el aprendizaje. Algo básico que nunca dejamos de perseguir, esa fuerza que volvemos a aplicar en cada acto, en cada decisión, en cada paso que nos queda por dar.

Todos tenemos derecho a encontrar esa coherencia sintáctica que marque nuestro presente y dibuje nuestro futuro, y a veces no somos capaces de llegar hasta ella, pero todo buen libro oculta un mensaje para cada persona, un aliciente que renueva los sueños y devuelve la ilusión, un halo de magia que deberíamos conservar en la biblioteca del alma.

Aquí he reunido algunas de esas pequeñas o grandes dosis de sabiduría, que nos ha dado su literatura, el resultado de toda una vida dedicada a la belleza expresiva, a la riqueza de la lengua y al placer del desahogo,que sólo sentimos cuando hay lectores dispuestos a encontrar su verdadera historia entre nuestras palabras.

"Me alquilo para soñar. En realidad, era su único oficio".

"La vida no es lo que uno vivió, sino lo que recuerda y cómo lo recuerda para contarla".

"Lárgate y no te dejes ver nunca más en los años que te queden de vida...espero que sean muy pocos".

"Aprovecha ahora que eres joven para sufrir todo lo que puedas, que estas cosas no duran toda la vida".

"Así se reanudó una amistad prohibida, que por lo menos una vez se pareció al amor".

"El amor es eterno, mientras dura".

"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor".

"La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y simplifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado".

" El afán de querer olvidarte es mi mayor ímpetu para recordarte".

"Ningún lugar en la vida es tan triste como una cama vacía".

"El escritor escribe su libro para explicarse a si mismo lo que no se puede explicar".

...